Hace ya algunos diciembres, se presentó en el despacho un caballero, sin previo aviso. Mi "A.C.S" y yo, estábamos realizando algunas de las tediosas tareas administrativas propias de una Agencia de Detectives, a saber: Poner al día el Libro de Registro, revisar los cobros pendientes, facturación...
Este señor apareció como agua de mayo y nos dio la excusa perfecta para posponer, a ser posible Sine die, las tareas administrativas.
Su aspecto no era el mejor y sus modales tampoco. No es que fuera grosero o mal educado, pero su desconfianza era patente. De alguna manera, su visita a nuestro despacho, más que ser de su agrado parecía una penosa obligación.
Pronto entendimos su actitud. Al caballero no le quedaban muchos meses de vida, seis o siete a lo sumo. Su encargo era bastante sencillo. Quería que siguiéramos a su esposa el día de la comida de navidad, de la empresa para la que trabajaba. Le preguntamos si tenía sospechas o indicios de una posible infidelidad. Nos dijo que no. Simplemente estaba preparando su testamento y quería conocer el comportamiento de su esposa el día de la comida...
...cuando era pequeño, recuerdo como mi madre aprovechaba el mes de diciembre para mantenerme a raya en mis travesuras. Me decía: "Hijo, debes portarte bien este mes, porque los Reyes Magos te están vigilando con su telescopio mágico..."
El día de la comida de navidad, seguimos a la esposa desde su trabajo hasta el restaurante. No perdimos detalle. Su comportamiento fue de lo más correcto...suspendimos el servicio cuando llegó a su casa...
Lo peor de todo, es que aún en la actualidad, en pleno siglo XXI y con la que está cayendo, todavía existe algunos adultos ingenuos, que no creen en el famoso Telescopio de los Reyes Magos...
Muy bueno!!
ResponderSuprimirGracias! me alegra que le guste...
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